El acoso y la violencia contra Vox en la campaña electoral de Cataluña se ha reproducido en todos los actos y en todas las carpas que la formación de Santiago Abascal, dejando patente el odio hacia la tercera fuerza política del arco parlamentario. Como ejemplo, la disputa que montaron unos perroflautas independentistas ante unos partidarios de la formación en Lleida.

Tres perroflautas pasaron por la carpa Vox en Lleida. Una de las independentistas arroja parte de la cerveza que tiene en la mano contra la carpa y contra los simpatizantes del partido de Santiago Abascal. A partir de ahí, estalló la pelea. Insultos, empujones y malos modales contra personas que ejercieron sus derechos y libertades democráticas. «¡Malditos fascistas! ¡Racistas! ¡Asqueroso!» y así todo tipo de insultos contra los seguidores de Vox.

Los tres atacantes son violentos en todo momento, incluso uno de ellos, un joven, se enfrenta a una de las mujeres que se encontraban en la carpa Vox. Éste estaba grabando el asalto. Y a cambio el agresor la confrontó, la bañó con cerveza y no dejó de insultarla.

Violencia contra Vox

La Junta Central Electoral ha comprobado que Vox ha sufrido «actos de violencia» en esta campaña electoral de las elecciones catalanas del 14 de febrero e insta a la Generalitat a evitar esta coacción e identificar a los responsables.

En una resolución difundida este jueves y recogida por Europa Press, la JEC recuerda que «el derecho de reunión pacífica sin armas está consagrado como fundamental en la Constitución» y que este derecho «tiene una mayor trascendencia en los procesos electorales, ya que sirve como canal para que los candidatos presenten su programa político a la ciudadanía.

Según las imágenes cedidas por Vox de diferentes marchas de campaña, “se han producido actos de intimidación y violencia que constituyen una violación de los derechos consagrados en los artículos 21 y 23 de la Constitución, y también del derecho a la igualdad de todos los candidatos”.