Mikel Antza, jefe durante mucho tiempo de los comandos más sanguinarios de ETA, ha estado libre durante casi dos años. Francia le hizo cruzar la ‘muga’ de los Pirineos, pero la Justicia española, ahora tan generosa y tímida con la banda criminal y sus corifeos de Bildu, se deshizo del matadero porque no encontraron casos pendientes en su contra. Antza, que se cree un intelectual y hasta ha escrito críticas teatrales, ahora inserta artículos en el diario más parecido a los criminales: «Gara». Su última aportación tiene un título significativo que, traducido al español, dice lo siguiente: «No hay libertad para hablar de ETA». Curioso: lo expresa que pasa líneas y líneas precisamente hablando de ETA, su dolor e incluso sus aportes democráticos. Basura pura.

Luis NietoEl actual portavoz del Partido Comunista de Madrid, aliado de Sánchez, es un sandinista irredento, hincha de la llamada «lucha armada» para derrocar a las democracias burguesas. Nieto es un pequeño abyecto que, a principios de los 80, Ayudó a realizar robos, incluso en uno de ellos participó directamente portando un cinturón para disparar tiros a quemarropa si las pobres víctimas resistieron. Felipe González lo perdonó en 1985 y desde entonces hace campaña por su ‘falta de respeto’ aquí, aquí y allá. Ahora se ha enfrentado al partido gobernante tan cercano a Pablo Iglesias en las primarias de su partido en la capital de España, y ha ganado. Izquierda Unida ha eliminado rápidamente de su biografía la condición de delincuente y ladrón de tal Nieto, pero sí incluye sus hazañas como soldado sandinista y sus declaraciones sobre la necesidad del comunismo para derrotar rápidamente a la democracia convencional.

En la hemeroteca de los leninistas del Partido Comunista del inefable ministro Garzón se ha liquidado el asalto, no al Palacio de Invierno de Rusia, que está un poco alejado cronológicamente, sino el ataque contra uno más cercano: La Zarzuela. «Si fuera el caso, dice el sujeto indeseable, lo haría, soy un admirador de Lenin». Lenin, hay que recordarlo, cargó e invadió el Palacio de los Zares y se llevó a todas las personas que se quedaron allí a pasar la noche, incluida la Familia Real. Una hazaña para Nieto.

Antza y Nieto son dos de los amigos actuales de Sánchez. Sus dos partidos han votado por él y gracias a ellos, siempre tan pacíficos, no crean, el presidente sigue sentado en el sillón de la Moncloa. Antza, el terrorista que estuvo al mando de la dirección de ETA durante más tiempo, Ahora lamenta en su titular libelo que en España no hay libertad para hablar de ETA y además, resulta que todo lo poco que se puede decir de la banda es pura manipulación. Artista este escritor de balnearios, su mayor especialidad literaria. Pero Antza puede referirse a lo que fue su banda, la prueba es que escribe en «Gara». Y ni encuentra ningún obstáculo, ni este país ha podido ver una sola crítica a su defensa del terrorismo que comandó con tanta fe y eficacia. Nieto, que, según sus palabras, «se quita el sombrero ante Lenin», el mayor asesino en serie (millones y millones de inocentes) también se queja de la limitada libertad de expresión que existe en nuestro país. Pero sí, habla cuánto quiere y dónde quiere. Las víctimas gritan contra este terrorista, sus cómplices y sus cómplices, pero Sánchez, impasible, sigue frotándose la espalda. Un robo también.

¿Es un fragmento fascista denunciar las manifestaciones de estos dos ladrones, uno de ellos asesino (el otro se bajó porque sus asaltantes lo dejaron sin enfrentar sus armas) y al mismo tiempo que quienes no tienen reconocida la libertad de expresión son ¿Unos militares retirados que solo piden que se respete la Constitución? ¡Hay que ver el que ha caído en manos de esos veteranos por su, por supuesto, inoportuna declaración masiva! Lo más bonito que les han llamado es «cavernícolas»En otras palabras, un llamamiento a la conducta de estos hombres que, durante muchos años, lucharon por la libertad en lugares tan indigestos como Afganistán o Líbano. Los atracadores que asaltaban bancos mientras los soldados arriesgaban su vida fuera de España, son los ejemplares que están actualmente de moda en España. Son el ‘Mario Conde’ de los 80. Son la nueva élite social. El comportamiento de nadie los pone feos: Antza pertenece a una facción criminal que engrosó al asesinato, Nieto, ¡eso faltaría más! Ha sido redimido de una formación como el Partido Comunista que, en su opinión, debería asaltar, en cuanto se considere necesario, la residencia del Rey de España. Los militares españoles parecen en Europa oficiales de segunda división. Recientemente, un general francés, un colaborador muy cercano del presidente Macron, escribió una carta a su jefe en el que se manifestaba enérgicamente en contra de la política de inmigración de Francia. Escribió y dijo: «No puedo quedarme contigo así». Nadie se metió en la carótida. También en Francia hay mucha gente que piensa exactamente como sus militares.