Un hecho desagradable ocurrió en la ciudad de Santander durante el día de Navidad, episodio que se descubrió este sábado. La iglesia protestante Nueva Vida de Santander, que se encuentra en Peñacastillo, ha sufrido un atentado que han denunciado como «odio por motivos religiosos».

En esta iglesia aparecieron en la ventana de su fachada unos objetos de indudable mal gusto: tres bolsas llenas de ratas. Junto a ellos, tres carteles con estos mensajes: «Dios no murió en la cruz para alimentar a traidores como tú», «España católica, apostólica y romana: fuera ratas protestantes y luteranas» y «Cristo, María y España». Fuera las ratas protestantes y luteranas.

El párroco de la parroquia Nueva Vida ha presentado una denuncia ante la Policía por un delito de odio y también lo hará ante la Fiscalía, según un comunicado que se ha difundido en las redes sociales.

Además, destaca que este «no es el único ataque» de «odio religioso» que han sufrido distintas confesiones el día de Navidad en otras ciudades españolas. «Lamentablemente, esta no es la primera vez que esto sucede en España», concluye.

Vandalismo religioso en San Fernando

El informe de Santander no ha sido el único acto vandálico con la religión como telón de fondo que nos hemos encontrado estos días. Otro hecho lamentable tuvo lugar en la localidad madrileña de San Fernando de Henares, un par de días antes de Navidad.

Algunas de las figuras colocadas en la Calle Comercio que forman parte del ‘Pasaje de Navidad’ de Alicia en el País de las Maravillas, han sufrido diversos actos vandálicos.

Por este motivo, el Ayuntamiento ha decidido que estas figuras pasarán a formar parte del paisaje de la ‘Ciudad de Navidad’, ubicada en el complejo El Pilar y que estará abierta hasta el 5 de enero.

Este tipo de acto también se ha sufrido en el árbol de Navidad situado en el «Cuatro Esquinas», al que se ha roto «una tira de luces led», según ha señalado el concejal de Festejos, Alberto Hontecillas (Cs).

En palabras de Hontecillas a través de sus redes sociales, el vandalismo de unos pocos «no podrá» con la ilusión de todo un pueblo. Desde el Consistorio han hecho un «llamado» al civismo y han pedido respetar todos y cada uno de los elementos instalados en la vía pública pensados, sobre todo, para el «disfrute de los más pequeños en estos días».