El ex oficial de policía Derek Chauvin fue sentenciado a 22 años y medio por el asesinato de George Floyd, en una decisión que se tomó dos meses después de que fuera declarado culpable. La sentencia fue comunicada este viernes en Minneapolis, donde ocurrió el episodio. Chauvin, que ha tenido la oportunidad de hablar cuando se impuso esta sentencia, ha ofrecido sus «condolencias» a la familia de George Floyd.

«En este momento, debido a algunas cuestiones legales adicionales, no puedo dar una declaración formal completa», aseguró Chauvin en la corte de Minneapolis. «Pero brevemente, sin embargo, quiero ofrecer mis condolencias a la familia Floyd», dijo. El ex policía blanco mató al ciudadano negro George Floyd luego de inmovilizarlo con una peligrosa maniobra y aplastarle el cuello durante más de nueve minutos. El episodio fue grabado y la indignación se extendió por todo el mundo el verano pasado, trayendo de nuevo los problemas raciales a un primer plano en Estados Unidos.

La condena por homicidio se conoció el pasado mes de abril y la sentencia a imponer aún estaba pendiente. Fue declarado culpable de tres delitos: homicidio en segundo grado, homicidio en tercer grado y homicidio en segundo grado. El abogado de la familia Floyd ha asegurado que esta sentencia ayuda a «la reconciliación del país». Cabe recordar que la familia del asesinado George Floyd ya ha sido indemnizada con una cantidad récord de 27 millones de dólares.

Negado un nuevo juicio

Antes de que se conociera la sentencia, el juez Cahill ya había negado el último intento de la defensa de tener un nuevo juicio con el argumento de que tanto el jurado popular que en abril encontró a Chauvin culpable de todos los cargos de asesinato por la muerte de Floyd como el proceso había sido defectuoso.

El abogado de Chauvin, Eric Nelson, argumentó que su cliente no había tenido derecho a un juicio justo, ya que, entre otras cuestiones, el jurado popular «actuó incorrectamente» durante todo el proceso por «amenazas» e «intimidación», así como por la «presión racial» en el caso.

Floyd fue arrestado en mayo de 2020 afuera de una tienda por haber usado una factura falsa para pagar un paquete de cigarrillos. Durante la operación, fue esposado y colocado en el suelo sobre su pecho.

Chauvin clavó su rodilla en el cuello de la víctima durante nueve minutos, a pesar de las advertencias de que no podía respirar. Su muerte, grabada en un video que dio la vuelta al mundo, generó una ola de indignación a nivel mundial, con movilizaciones y marchas que en ocasiones desembocaron en disturbios, y volvieron a poner sobre la mesa el racismo de las instituciones estadounidenses.