El Ayuntamiento de Marbellaa través de la Delegación de Seguridad, ha inspeccionado unos 400 establecimientos públicos desde la implementación del plan de intervención y control del Covid-19 el pasado 22 de junio.

El concejal de la sucursal, José Eduardo Díazcon el jefe de la policía local, Javier MartinEsta nueva fase continúa el trabajo iniciado en marzo con la declaración del estado de alarma y conlleva su dificultad porque Marbella es un municipio eminentemente turísticoEstá abierto al servicio público, al ocio y a la recreación, lo que requiere un acordados por los servicios de seguridad y emergencia».

Díaz ha especificado que un dispositivo integrado por veinte policías locales de la unidad administrativa, que han sido formados específicamente en medidas sanitarias, con el refuerzo del servicio de inspección de Industria y Vías Públicas, está llevando a cabo el control de los establecimientos.

Explicó que «se ha desarrollado trabajo preventivo inicialEspecificó que se habían elaborado un total de 16 informes para el control y el hacinamiento, y que se habían emitido docenas de advertencias «con la máxima discreción, sin generar alarma ni tensión, pero con la fuerza necesaria para asegurar que las medidas se apliquen efectivamente».

Máscara obligatoria

Díaz ha indicado que otro de los ejes principales de este plan se ha puesto en marcha desde el declaración de la obligatoriedad de la máscara en los espacios públicos. Para ello, se preparó una instrucción en los días previos, por parte de la Policía Local y Protección Civil, y se promovió una campaña «más pedagógica que punitiva, en la que pudimos comprobar que había un alto grado de concienciación por parte de los ciudadanos».

El alcalde ha especificado que «el primer paso es la advertencia, que en la mayoría de los casos no se ha encontrado con ningún comportamiento agresivo, como ha sucedido en otros lugares» y ha detallado que se han impuesto unas 200 sanciones, que ascienden a 100 euros.

Asientos en la playa

Además, hay colaboración en el control de aforo de la playa, especialmente en lugares como Cabopino o El Rodeíto, y se está reforzando la vigilancia de las botellas.

A este respecto, el alcalde recordó que «en nuestro municipio están prohibidos, pero hemos reforzado la vigilancia a través de un plan con los distritos que incluye la iluminación de algunos puntos e incluso el cercado de parques o espacios que puedan acogerlos» y señaló que este año se han elevado 90 minutos por este motivo, mientras que en 2019 ascendían a 105.

El concejal explicó que, al mismo tiempo, se siguen realizando controles de seguridad preventivos, especialmente en las urbanizaciones, y contra la venta ilegal; se ha creado un dispositivo específico para Starlite; se sigue prestando apoyo al sector de los taxis contra la intrusión y se realiza una vigilancia permanente de los centros de las ciudades, entre otras acciones.