El fabricante de coches alemán BMWque vende las marcas BMW, Mini y Rolls-Royce, tuvo una pérdida en el segundo trimestre y ha El beneficio neto en el primer semestre cayó a 362 millones de eurosEsto es un 82,5% menos que un año antes, tras el impacto de la crisis del coronavirus que comenzó a manifestarse en marzo.

Específicamente, BMW informó este miércoles que en el segundo trimestre sufrió una pérdida neta de 212 millones de euros1.480 millones en el mismo período del año pasado.

El grupo automovilístico alemán detuvo la producción de manera controlada en marzo en muchas plantas en vista de la la recesión mundialpero en el segundo trimestre pudo volver a ponerlo en marcha. Desde mediados de junio todas las fábricas de automóviles han estado trabajando regularmente en turnos de nuevo.

Reducción de costos y administración del efectivo

BMW hizo hincapié en que la reducción de los costos y la gestión del efectivo son fundamentales para afrontar mejor las consecuencias de la pandemia de coronavirus. El volumen de negocios del grupo BMW se redujo en los primeros seis meses a 43.225 millones de euros (-10,3%), especialmente en el negocio de la automoción (-21,4%) y, en menor medida, en el negocio de las motocicletas (-17,8%).

El beneficio de explotación cayó a 709 millones de euros (-74,6 %) 1.325 millones de dólares (beneficio de 1.159 millones de euros un año antes).

«Gracias a nuestra gran capacidad de respuesta y a una gestión coherente, hemos podido limitar los efectos de la pandemia de coronavirus en el grupo BMW en la primera mitad del año», dijo su presidente, Oliver Zipseal presentar las cifras.

30.000 millones de planes de inversión

Zipse fue cautelosamente optimista sobre la segunda mitad del año y apunta a un margen de beneficio operativo en el segmento de la automoción de entre el 0 y el 3% para todo el año 2020 porque las ventas y el beneficio operativo serán mucho menores que en 2019.

BMW, que está observando la situación y adaptará la producción a la evolución del mercado, mantiene sus planes de inversión de 30.000 millones de euros hasta 2025 para la investigación y el desarrollo.