Los disturbios en Barcelona tras las manifestaciones a favor de la libertad del criminal Pablo Hasél son cada vez más violentos. Los de este sábado podrían haber terminado con víctimas mortales: los violentos prendieron fuego a una camioneta de la Guardia Urbana con un agente dentro. Afortunadamente, pudo salir ileso.

La derecha en bloque salió inmediatamente después de conocer los hechos para condenar lo sucedido. El presidente del Gobierno también lo hizo con un breve comentario en su cuenta de Twitter en el que calificó de «inaceptables los actos vandálicos y violentos que está sufriendo Barcelona» y añadió que apoyaba «a la Guardia Urbana, Mossos y agentes de la Policía».

Este domingo, al día siguiente de los violentos altercados, el socialista encargado de hablar de lo sucedido en Barcelona era el secretario de Relaciones Institucionales del PSOE y vicepresidente primero del Congreso de los Diputados, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

Rodríguez Gómez de Celis ha manifestado que la posición del PSOE ante estos violentos atentados es de absoluta condena: «El PSOE quiere expresar de forma contundente y sin paliativos la más enérgica condena por todos y cada uno de los hechos acaecidos en el pasado. noche en las calles de Barcelona «.

El socialista asegura que su partido está «contra la violencia, contra el vandalismo» y «del lado de la Guardia Urbana, los Mossos d’Esquadra y la Policía». Un comentario que prácticamente se remonta al que realizó el presidente del Gobierno y líder del PSOE en su cuenta de Twitter.

“Creemos firmemente que todo se puede defender en nuestro país, pero la libertad nunca, nunca se puede defender con violencia”, ha zanjado Rodríguez Gómez de Celis.

Con esta pequeña intervención ante los medios de comunicación en Sevilla, el PSOE quiere mostrar su posición ante las personas violentas que defienden al criminal condenado Pablo Hasél con disturbios día tras día. Pero lo cierto es que el PSOE forma parte de un gobierno en el que no todos sus miembros tienen la misma postura ante la izquierda radical que está incendiando las calles de Barcelona.

Podemos, partido socio de Pedro Sánchez en el Gobierno, no solo no condena a los violentos, sino que también los anima a manifestarse. Precisamente para la manifestación del sábado, las de Pablo Iglesias fueron una de las partes que convocó a las protestas.

A través de un tuit, publicado este viernes, la federación catalana del partido que encabeza el vicepresidente segundo del Gobierno movilizó a sus simpatizantes y afiliados para asistir a la violenta protesta de Barcelona.

La paradoja es que la consigna principal de la marcha fue «Hasta que caigan» y el principal destinatario de ese mensaje ideado por la izquierda independentista fue el Gobierno del que forman parte los podemitas junto con el PSOE. Los morados, con cinco ministros, aseguran que «sin futuro no tenemos nada que perder» para justificar su presencia en la marcha.

Lejos de condenar lo ocurrido este sábado, nadie de Podemos ha comentado nada ni en los medios ni en sus redes sociales. La única que ha mostrado su rostro ha sido la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, que ha visitado la comisaría que fue atacada y ha condenado la violencia.