El Gobierno francés anunció este domingo la cierre de secciones que venden productos no esenciales en los supermercados, luego de que los pequeños comerciantes se quejaran de que los supermercados podían vender sus productos mientras estaban cerrados.

Medida entrará en vigor este martes y supone la prohibición de la venta de estos productos no esenciales en los supermercados de las áreas confinadas afectadas.

El primer ministro francés, Jean Castex, ha pedido en una entrevista televisada en TF1 que «respeten las reglas» para salir más rápido de esta situación, ya que «está en juego la supervivencia de la economía. También ha prometido a los comerciantes el apoyo del gobierno para evitar cierre.

Por su parte, Federación de Comercio y Distribución Ya había expresado su «total incomprensión» y su «oposición» a un posible cierre de las partes no alimentarias de los grandes supermercados ante solicitudes de pequeñas empresas y algunos gobiernos.

Las principales ciudades francesas han enviado una carta al primer ministro francés, Jean casteix, en el que se recrimina al gobierno central por haber cerrado librerías o tiendas de ropa mientras mantiene abiertas las vinotecas, ferreterías o floristerías.

Los alcaldes de estas ciudades advierten que las nuevas restricciones contra el coronavirus que entraron en vigor el viernes representan un delito comparativo para las pequeñas empresas frente a las grandes superficies.

Entre los firmantes se encuentra la gaditana Anne Hidalgo, alcaldesa de París, que ya este jueves exigió que las librerías permanezcan abiertas porque la vida cultural debe ser «un motivo legítimo para salir de casa».

Hidalgo ha anunciado así «una iniciativa conjunta» con otras ciudades «para autorizar la reapertura de librerías independientes», explicó en declaraciones publicadas este domingo por «Le Journal du Dimanche». «La cultura es fundamental, es un error sacrificarla», argumentó. Estos negocios locales «son más necesarios que nunca para mantener los lazos sociales y combatir los efectos del aislamiento».

Ciudades y pueblos medianos como Perpignan, Brive, Beaune, Valence, Chalon-sur-Saône o Colmar han emitido decretos que autorizan la apertura de negocios no alimentarios, incluidas librerías.

En respuesta, el ministro de Economía, Bruno Le Maire, ha criticado el comportamiento «irresponsable» de estos alcaldes. «Estos alcaldes creen que apoyan a los comerciantes, pero ponen en peligro la salud de los franceses», dijo Le Maire.

El último boletín del Ministerio de Salud sobre el coronavirus recoge 46.290 nuevos casos y 231 defunciones por coronavirus en las últimas 24 horas registradas. En total, Francia acumula 1.413.915 casos confirmados y 37.019 muertes desde el inicio de la pandemia.

Hay 17.450 hospitalizaciones en los últimos siete días y 2.605 pacientes en unidades de cuidados intensivos. La tasa de prueba positiva es del 20,4 por ciento. Se están investigando 2.448 brotes activos y 96 departamentos se encuentran en una situación de «alta vulnerabilidad».