Cualquier cosa puede pasar en el set de «Sálvame». Este jueves 4 de febrero el colaborador Kiko Matamoros Parecía sorprendente con su peculiar disfraz. Pintado de azul y con un traje de estilo oriental, mostró su traje de lámpara de genio para conceder deseos a su compañera Anabel Pantoja. La sobrina de Isabel Pantoja, en cambio, se sintió abandonada.

Todo el programa del miércoles 3 de febrero estuvo dedicado a reabrir el conflicto entre Anabel Pantoja y Kiko Matamoros. Esta guerra no había sido completamente resuelta, pero finalmente consiguieron una tregua. Pero antes de llegar a este acuerdo, algunos de los socialistas se atrevieron a decir de la influencer que era «Vago» Y «Desagradecido». Tanto es así, que el equipo del programa se llevó el celular de Anabel porque ella no estaba prestando atención a lo que realmente importaba, que era lo que estaba pasando en el set.

Luego de varios momentos tensos, Anabel amenazó con dejar el programa y entre lágrimas estalló frente a sus compañeros. Kiko Matamoros se empezó a poner mala hierba una vez que vio el número que se estaba produciendo en el plató y sin creer las palabras de la prima de Kiko Rivera. Entre los dos reproches e inhabilitaciones se intercambiaron dirigidos a sus familiares pero, a los pocos minutos, firmaron un acuerdo de paz y Anabel regresó al plató.

Antes de finalizar el programa, Carlota Corredera trató de tranquilizar a la colaboradora invitándola a hacer cualquier deseo que le gustaría sentirse cómodo en el programa. Una vez que llegó el jueves 4 de febrero, Kiko Matamoros se vistió de genio de la lámpara para cumplir algunos de los deseos que Anabel había pedido el día anterior. Entre sus peticiones estaba trabajar los lunes y martes seguidos, que sus compañeros dejen de hablar con ella y, además, perder 10 kilos.