Kiko Matamoros fue admitido en el hospital la semana pasada por pancreatitis, resultado de su operación de vesícula días antes. Pero lo que parecía estar bajo control está resultando ser una verdadera prueba para el colaborador de «Sálvame», que sigue ingresado en la clínica con una enfermedad de origen desconocido.

Al parecer, Matamoros tiene actualmente una infección por la cirugía, un problema en los conductos del hígado, que podría haberle causado una hemorragia, y en este momento los médicos están tratando de contrarrestarla para que su condición no empeore.

Como parte del programa de Telecinco, pudieron hablar con el propio Kiko Matamoros desde el hospital y no parecía muy entusiasmadoTambién está un poco preocupado por las visitas que ha tenido que hacer al hospital últimamente por problemas de salud. El colaborador ha admitido que ha sido difícil para élLos resultados del estudio fueron positivos, sobre todo porque no pudieron salir del hospital, aunque parece que los medicamentos administrados están dando resultados positivos.

Según los médicos, parece que ya han logrado neutralizar esta condición, y le habrían dado un tratamiento antibiótico que no daría resultados por lo menos durante las próximas 48-72 horaspara saber si deben cambiar de drogas.

El propio Kiko Hernández ha señalado que su pareja está «muy mal psicológicamente» y tiene un humor muy bajo: «lo está pasando muy mal».