La cumbre entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Joe Biden y Vladimir Putin, respectivamente, tendrá lugar el 16 de junio en la ciudad suiza de Ginebra, según han confirmado tanto la Casa Blanca como el Kremlin.

En un comunicado, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, ha detallado que Biden y Putin discutirán «toda la gama de asuntos urgentes» entre los dos países, mientras «buscan restaurar la previsibilidad y estabilidad de la relación». entre Moscú y Washington.

Por su parte, el Kremlin ha precisado que los dirigentes debatirán la lucha contra la pandemia del COVID-19 y la «resolución» de los conflictos regionales. Mientras tanto, Suiza ha acogido con satisfacción la celebración de la cumbre en Ginebra y ha destacado que tiene «una larga tradición de buenos oficios», al tiempo que ha dado la bienvenida a ambos jefes de Estado.

La Cancillería suiza, en declaraciones a Europa Press, se ha mostrado «complacida» de acoger el encuentro y de «gozar de la confianza» de ambas partes. «Suiza ha mantenido buenas relaciones con ambos países durante muchos años y cultiva una política de diálogo abierto y transparente», agregó.

Asimismo, ha transmitido su «convicción» de que un diálogo «constructivo» entre Washington y Moscú es «necesario» y «conveniente» para lograr una «solución a los desafíos interestatales y globales».

Por su parte, el canciller suizo, Ignazio Cassis, se ha mostrado a través de su cuenta en la red social Twitter «encantado» de acoger el encuentro y ha reiterado el compromiso de Suiza con el «diálogo» y la «diplomacia».

El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, ha mantenido conversaciones diplomáticas de alto nivel en Ginebra con el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, precisamente para discutir la cumbre, entre otros temas.

Patrushev es uno de los aliados más cercanos de Putin y ambos se han desempeñado como jefes del Servicio Federal de Seguridad. La reunión entre las partes marca la segunda reunión de alto nivel entre Rusia y Estados Unidos y tuvo lugar después de la reunión del canciller ruso Sergei Lavrov y el secretario de Estado estadounidense Antony Blinken el 20 de mayo en Islandia.