Naciones Unidas ha destacado la importante labor desarrollada por Marruecos para desarrollar el proceso de paz en la nación libia. En este sentido, el enviado de Naciones Unidas a Libia, Jan Kubis, ha mantenido diferentes contactos sobre el tema libio con el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita.

Según una nota oficial de la Misión de Apoyo de la ONU en Libia (UNSMIL), Nasser Bourita fue uno de los primeros diplomáticos extranjeros en recibir una llamada telefónica de Kubis para analizar la situación del país norteafricano que vive desde entonces una sangrienta guerra civil. cayó. el régimen de Muammar Gaddafi en 2011; un conflicto en el que el Gobierno de Acuerdo Nacional, encabezado por el primer ministro Fayez al-Sarraj y con sede en Trípoli, y el otro Ejecutivo de Tobruk oriental apoyado por el Ejército Nacional Libio del mariscal Jalifa Haftar se han enfrentado en los últimos años.

El enfrentamiento libio se había convertido en un conflicto que involucraba a varias potencias extranjeras con intereses en el arco mediterráneo y en los recursos de Libia, país rico en petróleo.

Así, el Gobierno de Acuerdo Nacional cuenta con el apoyo militar de Turquía, incluso con el envío de mercenarios pagados desde Siria y vinculados a grupos vinculados en el pasado con entidades yihadistas (como han asegurado varios analistas), y con apoyo político y financiero qatarí, como han señalado varios medios. Por su parte, el Ejército Nacional Libio viene recibiendo apoyo de Rusia (también enviando mercenarios, como han señalado varios expertos), Francia, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto.

El enviado de la ONU mantuvo en las últimas horas varias conversaciones telefónicas con diplomáticos de todos los países que participaron en el proceso de paz libio; y durante el diálogo entre Bourita y Kubis hablaron sobre la situación en Libia y los esfuerzos de Marruecos para facilitar las negociaciones entre las partes libias en conflicto, según informó el Morocco World News. Esto confirma el papel fundamental del reino marroquí para ayudar a los libios a encontrar una solución a su conflicto interno.

Parece probable que la guerra de Libia termine tras las conversaciones políticas y militares que tuvieron lugar en Marruecos, Egipto y Suiza, en las que ambas partes, bajo la mediación internacional de países como Marruecos y entidades como la ONU, se acercaron a posiciones; y, especialmente, tras la elección de un gobierno interino libio que garantizará que las próximas elecciones se desarrollen en condiciones óptimas. Este Ejecutivo tiene un nuevo Primer Ministro interino como Abdul Hamid Dbeibah, un empresario que tiene buenos lazos con Turquía; además de la notable figura de Mohammad Younes Menfi como presidente del Consejo de Presidencia.

Justo antes de los contactos entre Kubis y Bourita, el ministro de Relaciones Exteriores alauí recibió una llamada telefónica del recién elegido primer ministro libio, Abdul Hamid Dbeibah, quien acogió con satisfacción el apoyo de Marruecos a la reconciliación nacional en Libia.

En los últimos meses, Marruecos acogió varias reuniones entre facciones libias beligerantes que permitieron a parlamentos rivales alcanzar diversos acuerdos, culminando con la decisión de celebrar elecciones nacionales democráticas el 24 de diciembre de 2021 y con la elección de un gobierno interino.

Marruecos acogió tres sesiones de diálogo entre los diferentes partidos libios en Bouznika, cerca de Rabat, entre septiembre y noviembre de 2020. Tánger, en el territorio del norte de Marruecos, también organizó una reunión consultiva justo después de que los libios acordaran la fecha para la celebración de elecciones.