Lionel Messi se despidió de Barcelona con un acto emotivo y en el que se destacaron las lágrimas del jugador, que lo acompañó desde que hizo acto de presencia en el escenario del 1899 Auditorio del Camp Nou. El argentino estuvo acompañado de su familia, así como del personal y la junta directiva de la Barça y todos se unieron en una espectacular ovación, que duró más de un minuto, que volvió a provocar las lágrimas de Messi cuando el nivel máximo de emoción parecía haber pasado.