La crisis del coronavirus ha asestado un golpe sin precedentes al sector de la automoción español, que sigue sufriendo los efectos de la segunda ola de la pandemia. Un escenario que ha provocado que la planta de Volkswagen en Navarra prepare cierres puntuales por falta de suministro de piezas desde Europa -donde los mercados siguen cerrados por la covid-.

Tras anunciar el paro de la planta de Landaben los días 20 y 23 de noviembre, fuentes familiarizadas con la situación han confirmado a este diario que no se montarán vehículos el 4 de diciembre.

“La dirección y los sindicatos aún no han acordado que habrá un paro el 4 de diciembre, pero es imposible abrir las puertas de la fábrica por la falta de suministro, lo que ha obligado a Volkswagen a fletar aviones con repuestos debido al problema que sufre el mercado del automóvil en Europa ”, explicaron a OKDIARY.

Además, destacan que «el fletamento de repuestos por avión no es una solución a largo plazo y esta situación no se puede sostener en el tiempo». Por este motivo, Volkswagen Navarra se ha visto obligada a «pisar el freno» y detener la producción en los días antes mencionados para ganar tiempo en un contexto en el que la demanda del mercado de la automoción en Europa está disminuyendo.

Específico, el mercado automovilístico europeo experimentó una caída del 7,1% en octubre pasado, hasta 1,12 millones de unidades, mientras que en los diez primeros meses del año el volumen fue de 9,69 millones de unidades, un 27,3% menos, según datos de la Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA). Malas noticias para la planta de Volkswagen en Navarra, ya que exporta más del 80% de su producción a Europa.

Ralentización de la producción

Detener la producción el 4 de diciembre significa que 1.438 vehículos dejarán de ensamblarse de los modelos T-Cross y Polo. Niveles de producción que alcanzó la factoría en agosto, tras finalizar el expediente de regulación de empleo temporal (ERTE) que aplicó el fabricante de automóviles alemán por el impacto de la crisis del coronavirus -como avanzó OKDIARIO-.

Un escenario que llega apenas tres meses después de la contratación de 450 trabajadores temporales para afrontar un repunte de la demanda asociado al modelo T-Cross por encargo de la central de Berlín. ¿El objetivo? Incrementar el volumen de producción anual en la factoría de Navarra.

Lejos de los niveles de 2019

La dirección de Volkswagen Navarra ha comunicado este jueves al comité de empresa que la producción prevista para 2021 será 255.303 coches, una cifra algo superior a la esperada este año (unas 247.000), debido al impacto de la crisis del coronavirus en el sector de la automoción. Una cifra que se aleja del número de montajes que se registraron en 2019 (320.523).

Así lo han explicado fuentes sindicales en conversaciones con OKDIARIO: «Esta previsión provoca la no producción de muchos viernes durante el año, semanas con dos turnos y algún día con un solo turno, lo que incluso podría provocar que la planta se detuviera por más de 30 días en 2021 ».

Un escenario que podría variar a la baja por problemas de falta de piezas -principalmente motores y cajas de cambio- y por restricciones en las redes de distribución de países como Francia, Inglaterra, Austria y Bélgica entre otros.

Extienda el ERTE

La segunda ola de la crisis del coronavirus hizo estallar los planes de producción de los fabricantes de automóviles en España. Este es el caso de Volkswagen Navarra, que ha acordado ampliar la expediente de reglamento de empleo temporal (ERTE) al primer semestre de 2021 por motivos productivos y organizativos, que se había firmado con la dirección de la empresa el 24 de abril.

«Los problemas de aprovisionamiento de determinados componentes y los de distribución de vehículos terminados se han visto obligados a cerrar los días 20 y 23, situación que ha sido entendida por la mayoría del comité de empresa ”, explica Volkswagen Navarra en una nota.