los Banco Central Europeo (BCE) Puede que te interese acabar con el Euribor actual y modificarlo por otro índice. Desde el el verano pasado, cuando el regulador de Fráncfort anunció que se estaba formando un grupo de trabajo para analizar la relevancia de poder realizar cambios en el índice hasta este final de año, parece que la opción que tiene el BCE de estudiar es ganar posiciones de mercado cómo implementar otro índice en caso de que el Euribor, en algún momento, deje de funcionar.

Hay que tener en cuenta que el Euribor actual ya es en sí mismo una revisión del original, que el BCE también estableció para que calibrara mejor y fuera más difícil de manipular y que comenzó a funcionar en el verano de 2019. Este índice con una nueva metodología no ha hecho más que bajar desde que fue aprobada, y actualmente se encuentra en un mínimo histórico.

Con esta reforma híbrida, el cálculo del Euribor pasó a realizarse con transacciones en lugar de solo cotizaciones. .

El mensaje de la hipotética sustitución del Euribor llega en un momento en el que el índice está haciendo que los bancos pierdan millones y ahorren esos mismos millones a los hipotecados

Precisamente el mensaje de la hipotética reposición del Euribor llega en un momento en el que el índice, que se calcula en función del precio al que los bancos se prestan entre sí -por eso se le llama interbancario- está provocando un auténtico drenaje en las cuentas de resultados de la mayoría de los bancos europeos, ya que los castiga en una de las partidas de ingresos más importantes para ellos: la mercado hipotecario.

Solo con la caída del Euribor en noviembre, miles de hipotecas en España ahorrarán unos 20 euros de media al mes si tienen una hipoteca variable y la revisan cada seis meses.

Causado por el propio BCE

La propia política del BCE es la que lleva a que este índice sea tan bajo: dado que los depósitos que los bancos tienen en sus pasivos están penalizados con un 0,5%, los bancos han estado prestando en los últimos años con intereses negativos. De esta forma, a pesar de que les costó el préstamo, hizo menos que la propia tasa de interés. De las estimaciones de este precio al que las entidades dejan dinero, llega el índice final Euribor que, a su tipo de vencimiento a 12 meses, es el índice hipotecario de referencia de la mayoría de las hipotecas españolas.

Según el BCE, «la sostenibilidad a largo plazo del Euribor depende de la voluntad continua del panel de bancos contribuyentes de apoyarlo»

Según el BCE, “la sostenibilidad a largo plazo del Euribor depende de factores como la voluntad continua del panel del banco contribuyentes para respaldarlo, y si existe o no suficiente actividad en su mercado subyacente. Por lo tanto, los bancos deben estar preparados para todos los escenarios, incluida la posible desaparición de este índice de referencia. Actualmente, los bancos no están a favor del Euribor en absoluto, y quizás esto podría significar que pierden interés y voluntad de seguir apoyándolo.

Una política ultraexpansiva

La política ultraexpansiva que el BCE ya venía practicando antes de la pandemia -y que se ha intensificado con el virus- es una de las razones por las que el Euribor está como está, ya que el objetivo es facilitar el crédito y que una crisis no de liquidez, como ocurrió en 2008. Según la gestora del fondo Pimco en un análisis reciente, para diciembre espera que el BCE aumente y amplíe su plan de estímulo con «compras adicionales de 600.000 millones de euros, acercando el PEPP a los 2.000 millones». euros y el 17% de Producto interno bruto (PIB) de la zona euro, y la prórroga de compras por seis meses hasta finales de 2021 ».

Como dice Pimco, «las renovaciones actuales de PEPP se extienden al menos hasta fines de 2022 y el BCE probablemente presionará esa fecha en algún momento, aunque probablemente opten por hacerlo el próximo año en lugar del jueves». la próxima semana.

Según el gestor, el mayor del mundo especializado en renta fija, el BCE tomará varias medidas extra en diciembre, que pueden seguir manteniendo el Euribor en la situación actual. Por ejemplo, operaciones adicionales de refinanciamiento a largo plazo de emergencia pandémica (PELTRO). Estas operaciones preparadas por el regulador tienen una tasa de interés negativa de -0,25%, dice el gerente, y son una buena opción para algunos bancos que otorgan préstamos a sectores no cubiertos por el programa TLTRO.