En las últimas semanas, varios teorías sobre el uso de mascarillas, incluido el de causar intoxicación por dióxido de carbono. Ahora, un estudio publicado en la prestigiosa revista «Annals of the American Thoracic Society» refuta esta afirmación. El uso de una mascarilla, tanto desechable como reutilizable, no provoca una sobreexposición a este gas, ni causa problemas en pacientes con enfermedades del sistema respiratorio.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han evaluado la cambios en el nivel de oxígeno y dióxido de carbono en personas sanas, y también en personas que padecen enfermedad pulmonar obstructiva crónica, antes y durante el uso de la mascarilla quirúrgica. De esta forma, los científicos han logrado demostrar que los efectos son nulos en personas sanas y mínimos en personas con deterioro pulmonar severo. Así lo explica el líder de la investigación, Michael Campos, del Centro Médico de la Administración de Veteranos de Miami y de la División de Medicina Pulmonar, Alergia, Cuidados Intensivos y Sueño de la Universidad de Miami (Estados Unidos).

Y el sensación de falta de aire ¿Qué experimentan algunas personas sanas cuando usan la mascarilla? Campos señala que esta sensación no tiene nada que ver con alteraciones en el cuerpo por intercambio de gases. Tiene que ver con la «restricción del flujo de aire con la mascarilla», sobre todo cuando se requiere una mayor ventilación debido al esfuerzo realizado. Este es especialmente el caso cuando se baja por una pendiente y / oa paso rápido. La mascarilla debe llevarse perfectamente ajustada al rostro, lo que aumenta la sensación de falta de aire.

¿Cuál es entonces la solución? Muy simple: disminuya la velocidad al caminar. Campos pone especial énfasis en la importancia de usar la mascarilla para frenar la propagación del Covid-19. Es fundamental elegir el más adecuado y, por supuesto, que esté homologado. Los principales pilares para reducir el riesgo de infección por coronavirus son tres: mascarilla, lavado de manos y distancia de seguridad.