La infancia es una etapa de la vida en la que los niños aprenden cosas diferentes y nuevas todos los días. Esto es especialmente cierto cuando se observa a un recién nacido. Los cambios pueden ser visibles «a simple vista», porque durante su nueva vida, el niño puede hacer grandes y nuevos progresos diarios. En este artículo descubrirás las principales etapas de crecimiento de un bebé en su primer año de vida.

Las etapas de crecimiento del recién nacido.

Se sabe que el recién nacido da sus primeros pasos comenzando a sonreír a las personas que lo rodean, agarra los primeros objetos o con su mano puede sujetar su dedo índice con más fuerza, comienza los primeros gateos y estos son momentos que no se pueden olvidar. Pero esto se puede dar por sentado para la mayoría de los niños que alcanzan un buen nivel de desarrollo psicofísico en este período. Sin embargo, debemos tener en cuenta que cada niño tiene su propia línea de desarrollo personal: hay quienes, por ejemplo, comienzan a caminar temprano pero aún logran hablar poco; o los que hablan mucho pero aún no miran a mamá y papá.

Esto se debe a que, como dijimos, cada bebé tiene su propia capacidad personal y subjetiva para el desarrollo psicomotor y el aprendizaje puede ralentizarse o eludirse en favor de los demás. De este modo, si nota que el recién nacido no tiene algunas habilidades que es normal que lo logre en ese lapso de tiempo o se está involucrando en conductas que se desvían de la media, puedes tomar nota de estos movimientos y llevarlo a una visita al médico profesional como pediatra, pedagogo o neuropsiquiatra infantil.

El idioma del recién nacido

El el niño recién nacido puede desarrollar lentamente sus habilidades lingüísticas. Es bueno aclarar que no los desarrolla a través de la enseñanza de adultos sino a través de la relación intersubjetiva continua con los demás individuos que lo rodean.

De este modo, será una habilidad que adquirirá al escuchar y observar a los demás. En el primer año de vida, la adquisición de una de sus lenguas es un proceso que se define en 360 grados porque en este período los componentes fonéticos se entrelazan para luego pasar a desarrollar los componentes morfológicos y semánticos. A nivel fonético, su lengua materna es el llanto, típico de todo recién nacido. El llanto Es útil que el niño pida ayuda y atención a los adultos que lo rodean. Cabe recordar que el llanto es diferente al llanto real, porque con este último el niño indica una incomodidad, un dolor, una necesidad de satisfacción.

Por otro lado, en los primeros seis meses de vida, el recién nacido reacciona a las verbalizaciones de las personas que lo rodean. Lo hace a través de sonrisas, lágrimas, primeras vocalizaciones. Es bueno aclarar que en esta etapa no entiende las palabras pero ya es capaz de percibir el grado de cariño de la persona que está jugando con él y que lo está estimulando con el lenguaje.

Pasado este período, pasamos al tiempo de la tartamudez que puede entenderse como vocalizaciones por Transmitir sonidos de varios volumen e intensidad. En todo el mundo, los primeros tartamudeos son: «MA-MA PA-PA TA-TA».

Las cosas cambian después de este período, en el que la el bebé comienza a hacer sonidos reales, logrando con destreza captar los sonidos de quienes conviven con él y repetirlos. También comprenderá que algunos sonidos que hace están relacionados con la confirmación positiva del adulto que lo rodea, o discriminará algunos sonidos porque el adulto los desaprueba. De esta manera es comprender la unión entre significado y sonido.

Si bien el artículo es específico para recién nacidos, para concluir la sección dedicada al lenguaje infantil, es bueno decir que Hacia el cambio de año, el niño es capaz de desarrollar las primeras palabras que tienen significado. (aspectos morfológicos de la palabra).

Desarrollo motor en el primer año de vida.

En esta fase de la vida el recién nacido depende completamente del cuidado del adulto que lo deriva, esta dependencia se denomina relación intersubjetiva primaria. Junto a esta relación intersubjetiva exclusiva, el niño desarrolla la capacidad de atribuir significados a situaciones del mundo, la reciprocidad de los gestos, el mantenimiento de la mirada con el otro y todo ello contribuye al normal desarrollo del infante.

Después de esta breve introducción, el recién nacido comienza a ser más activo a partir del segundo mes de vida. Así comienza su «escalada de aprendizaje». Es alrededor de los dos meses, cuando el bebé se vuelve más activo, comienza a controlar los movimientos de la cabeza para mantenerla más firme, también puede mantener la mirada hacia los adultos que ve con más frecuencia. Es importante en este período que los adultos que lo rodean puedan estimular estas habilidades. eclosionar al bebé de la manera correcta.

Y lo que es más, el niño es capaz de realizar los primeros movimientos sentado, a cuatro patas, sosteniendo pequeños objetos en sus manos para dar paso al desarrollo de sus habilidades psicocognitivas.