A veces, el viejo dicho popular que comienza «Dios los crea …» no podría ser más exacto. Resulta que los respectivos ex presidentes de Bolivia y Ecuador, Evo Morales y Rafael Correa, ambos perseguidos por la Justicia en sus países, han mostrado su apoyo y solidaridad con la vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, por las «agresiones» recibidas tras la solicitud del juez Manuel García Castellón ante la Corte Suprema para ser investigado en el marco de la Caso Dina-Iglesias.

Evo Morales, quien se encuentra ‘exiliado’ en Argentina, tiene varias órdenes de la Fiscalía boliviana para comparecer en diferentes procesos por acusaciones de genocidio, terrorismo, sedición y violación, entre otros. De hecho, el presidente interino de Bolivia, Jeanine Áñez, ha advertido que si el expresidente boliviano regresa al país en caso de ser calificado como candidato a senador, deberá enfrentar la justicia.

Bueno, Morales ha expresado en Twitter su «Solidaridad y apoyo» a Iglesias, entendiendo que es «víctima de constantes ataques » por aquellos que «no respetan los principios democráticos y se benefician de la inestabilidad y la violencia».

En la misma red social, el exlíder ecuatoriano Rafael Correa, quien también ha asegurado en un mensaje casi remontado al de Evo Morales, que Iglesias está «Víctima de constantes ataques» por aquellos «a los que no les importa la estabilidad democrática en España, sino sólo sus mezquinos intereses».

La Corte Nacional de Justicia de Ecuador condenó en abril pasado al expresidente bolivariano del país Rafael Correa y el ex vicepresidente Jorge Glas a ocho años de prisión por el delito de «soborno agravado». Además, el tribunal retiró su derechos politicos durante 25 años lo que provocó que el protector de Pablo Iglesias no puede presentarse a las próximas elecciones presidenciales.

Sesión de control en el Congreso

En cuanto al futuro proceso de Pablo Iglesias, el juez de la Audiencia Nacional ha presentado ante el Tribunal Supremo un escrito motivado para solicitar que se investigue y se le impute, por su condición de calibre, por los delitos de daño de la computadora, revelación de secretos Y informe falso por su presunta participación en el caso Dina-Iglesias. ‘

La semana pasada, el vicepresidente aseguró que no concibe «ni siquiera como una mera hipótesis» que pueda ser acusado. «Es absolutamente imposible, no va a pasar», zanjó ayer.

La situación judicial del vicepresidente segundo marcará gran parte de la sesión de control de este miércoles en el Congreso, un pleno al que inicialmente no iba a asistir el líder de Podemos, pero en el que finalmente estará presente e incluso responderá preguntas. del PP y Vox.