Isabel Díaz Ayuso ha pedido al Gobierno de Pedro Sánchez el mismo trato para la Comunidad de Madrid que para el resto de España. Si la línea roja que marca las restricciones se reduce a 500 casos por cada 100.000 habitantes, hay otras comunidades que se encuentran en esa situación. Es el caso de Navarra, que en los últimos siete días ha superado a Madrid en incidencia acumulada con 358,14 casos frente a 267,09.

La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid no actualiza los datos de Covid durante los fines de semana por lo que, según las últimas cifras actualizadas, que datan del viernes, la comunidad provincial se sitúa por delante de Madrid en cuanto a peligrosidad. Es cierto que si se toma la incidencia de los últimos 14 días, la comunidad que preside Isabel Díaz Ayuso sigue adelante (721,73 casos frente a 662,63 en Navarra).

Pero esta tendencia va a mostrar lo que han venido defendiendo los funcionarios políticos y de salud madrileños, y es que las amenazas de Sánchez y el atropello de Illa tienen como único objetivo desgastar a Isabel Díaz Ayuso.

Navarra es el ejemplo palpable del diferente trato por parte de Salud. Illa, en una entrevista sobre el programa El objetivo del Sexto, ha justificado que una tasa superior a 500 casos x 100.000 habitantes en una comunidad como Madrid no es lo mismo que en Murcia o Albacete. El consejero asegura que «se aplican los mismos criterios en toda España pero Madrid tiene características diferentes por densidad de población, ocupación de camas en UCI, etc.» que hacen que el ministerio ponga especial énfasis en «doblar la curva» en la Comunidad de Madrid, como se ha hecho en otras ocasiones en otras regiones. Illa recordó los encierros que se vivieron en Aragón o en Segrià, o las recientes restricciones impuestas en Miranda de Ebro.

Navarra es una de esas comunidades que también preocupan a los responsables de la salud del ministerio. Hay que recordar que allí gobierna el PSOE con Geroa Bai y Podemos, por tanto, Pedro Sánchez debe tener mucho cuidado de no favorecer precisamente a una comunidad sobre otra en cuanto a restricciones de movilidad, ya que se tomaría como una decisión política que no la Los jactanciosos «criterios científicos» en los que Illa dice que basa todas sus decisiones y se seguirían sus recomendaciones para Madrid.