Las aerolíneas han depositado la esperanza en una recuperación de la actividad de cara a la temporada estival. Sin embargo, la campaña de vacunación no avanza de la misma manera a lo largo del Unión Europea (UE), algo que ha llevado a la aerolínea irlandesa de bajo coste, Ryanair, criticar las medidas que está implementando el organismo europeo y culpar a los países por la falta de pasajeros.

«Restricciones de viaje y tramos de Semana santa y un retraso en la recuperación del tráfico en la temporada alta del verano de 2021, debido a la lenta implementación en el UE de vacunas, significa que es probable que el tráfico del año fiscal 2022 esté hacia el límite inferior de nuestro rango previamente estimado ”, dijo esta semana la aerolínea en un comunicado. Y es que la aerolínea ha mostrado a lo largo de la pandemia su disconformidad con muchos de los las medidas adoptadas por la UE.

La aerolínea irlandesa ha actualizado sus previsiones para el año fiscal 2021, que finalizó el pasado 31 de marzo, anticipando pérdidas netas de entre 800 y 850 millones de euros, lo que rebaja el rango estimado anterior, que llegó hasta los 950 millones de euros, según se notificó a las autoridades del mercado. Durante el pasado año fiscal, la empresa transportó 27,5 millones de pasajeros, 81% menos que los 149 millones del año anterior, como consecuencia de las restricciones de viaje impuestas por los gobiernos debido a la expansión de la pandemia de coronavirus.

Nueva denuncia laboral

La Union USAR ha vuelto a denunciar Ryanair ante la Dirección Especial de Inspección de Trabajo y Seguridad Social por el incumplimiento de diversas medidas anti-Covid en materia de prevención de riesgos laborales a bordo de aviones. USO ya ha informado a la aerolínea Inspección de trabajo el pasado mes de julio, tras lo cual la autoridad redactó un acto infractor en el que obligaba a la empresa a realizar una evaluación de riesgos adaptada a los riesgos del Covid-19.

Sin embargo, desde el gremio señalan que la aerolínea no cumple con su propia evaluación de riesgos realizada en materia de prevención y que califica a las tripulaciones como «Personal de alto riesgo» antes de la propagación del virus. Entre otros, la evaluación de riesgos incluye la prohibición de «vender alcohol», ya que «puede generar altercados a bordo», con el «consecuente riesgo para otros pasajeros y trabajadores» en tiempos de pandemia, así como «impuestos a la venta de productos libres otros productos no esenciales »a los pasajeros a bordo de los aviones.

Asimismo, la denuncia señala que la aerolínea «llega incluso a presionar telefónicamente a los trabajadores, o iniciar expedientes disciplinarios contra quienes cumplan con estas medidas preventivas en cuanto a recomendaciones de Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) como protección contra Covid-19 y la propia evaluación de riesgos de la empresa, para aquellos que no vendieron estos productos.