Ubicado entre los estados mexicanos de Chihuahua, Coahuila y Durango, es un lugar conocido como el Zona de silencio, y eso guarda muchas historias, casi convertidas en leyenda, para los habitantes del país. Esta zona es ubicado entre los paralelos 26º y 28º, y el nombre proviene de la antigua creencia de que Las ondas de radio no se pueden transmitir en este lugar de forma normal.

Un misil nuclear

Las fuentes dicen que en julio de 1970, un misil de prueba del ejército estadounidense, lanzado desde cerca de Green River, Utah, perdió por completo el control y terminó estrellándose en el área.

Este misil llevaba dos contenedores de cobalto 57, un material radiactivo que se encontraba esparcido por la Zona del Silencio. El ejército estadounidense tardó tres semanas en localizar el misil. y, una vez que pudo recuperarlo, construyó un camino para sacarlo del lugar.

Como resultado de estas operaciones del ejército norteamericano, ciertos mitos asociados con extrañas anomalías de radio, apariciones, mutaciones de fauna y flora, e incluso el avistamiento de extraterrestres.

Fauna y flora especiales

Tras este extraño suceso, donde el ejército mantuvo un altísimo secreto, se documentó la aparición de algunas especies endémicas que se han adaptado perfectamente a este árido y seco lugar.

Liebres, coyotes, zorros, ratas canguro, búhos o la tortuga del desierto, únicos en el mundo, conviven en la Zona del Silencio de México, junto a una flora muy especial que cambia de color durante las estaciones.

Específicamente, los nopales morados, que pertenecen a la rama del cactus, son extremadamente raros que se encuentran en la zona. Además, se sabe que hay especies de reptiles únicas que habitan en este lugar lleno de magia y mitología, que fue convertido en reserva de la biosfera en 1974.

Ondas de radio

El otro gran fenómeno extraño que tiene lugar en la Zona del Silencio es su peculiaridad magnética. Los científicos están seguros de que existe un cono magnético que ioniza la atmósfera y que está concentrado en este lugar por lo que produce bloqueos en todas las frecuencias de radio.

Además, se sabe que hace años vivían en el lugar unas 18 familias, de las que nadie sabe nada. Por ello, hay constantes rumores entre los lugareños que hablan de hechos místicos, paranormales y fuera de la realidad.