Síndrome de fatiga crónica (SFC) a menudo se asocia con otros tipos de dolencias. También conocida como encefalomielitis miálgica, es un trastorno caracterizado por un cansancio extremo. Puede acabar incapacitando a una persona a largo plazo, sin motivo aparente. Quienes lo padecen comienzan a sentir un agotamiento inexplicable, un aburrimiento continuo como si no tuvieran fuerzas.

Las horas de sueño, en lugar de ser tranquilas, se convierten en una tortura, porque el resto no es reconstituyente. Los afectados se sienten incapaces de dormir.. Y si hacen algún tipo de ejercicio físico, la situación tiende a empeorar.

El cuerpo poco a poco se declara en emergencia. Los síntomas generalmente comienzan con una pérdida leve de memoria, dificultad para concentrarse y concentrarse en un tema. Así como mareos al ponerse de pie. Recientemente algunos estudios lo clasifican como enfermedad sistémica generada por intolerancia grave al ejercicio.

Causas y diagnóstico

No existe una prueba específica para diagnosticar el síndrome de fatiga crónica. En primera instancia se realiza una evaluación física. Junto con análisis de sangre y orina para descartar infecciones u otras afecciones.

Las causas pueden ser múltiples. Desde infecciones virales o bacterianas hasta desequilibrios hormonales. La depresión, el estrés, las alteraciones del sistema inmunológico o la hipotensión neurológica son otros ‘sospechosos habituales’. Algunas personas incluso podrían nacer ya con la predisposición genética. Todo esto, sumado luego a otras condiciones adquiridas, desencadena la aparición de este trastorno.

Síndrome de fatiga crónica: tratamiento

Aunque esto no funciona como un ‘acto de magia’, Para superar esta condición es fundamental la voluntad de superación de los afectados.. A partir de este momento, es el momento de seguir al pie de la letra las instrucciones del médico tratante.

Los medicamentos recetados generalmente funcionan en combinación y se enfocan en los síntomas más molestos que ocurren con este trastorno. Desde la falta de sueño hasta el cansancio y el agotamiento frecuente.. En caso de dolor u otras molestias físicas, también se recomienda el uso de analgésicos. Lo mismo que los antidepresivos cuando los especialistas lo estimen necesario.

Los médicos que tratan este tipo de casos eventualmente recomiendan a los afectados que acudan a un psicólogo. Se ha demostrado que las terapias cognitivo-conductuales son eficientes en algunos casos..

Determinación y constancia

Esta es una situación que no se puede superar de un día para otro, si tu puedes vencer. Se necesita mucha perseverancia, fuerza de voluntad y coraje. Es importante que siempre tengas en cuenta que la vida está llena de altibajos, pero eso no significa que debas rendirte ante una complicación.