Podías verlo venir. Monica Lopez apenas ha durado un año al frente de La hora del 1, la revista matutina de El 1 de TVE. La controvertida directora y presentadora, destacada por su indisimulado sesgo a favor de la izquierda, ha sido despedida por la cadena pública y no regresará la próxima temporada.

El programa continuará transmitiéndose este verano con Igor Gómez como sustituto, pero aún se desconoce quién lo presentará a partir de septiembre de 2021.

El nuevo presidente de RTVE, Pérez Tornero, ya había advertido que se avecinaban «cambios graduales». «Planeamos cambiar de rostro, innovar, el nuestro y el de los colaboradores». Dicho y hecho. El primero en caer fue Jesús Cintora, que a finales de julio dejará de presentar Las cosas claras.

Un activista del ‘Viernes Negro’

Mónica López es el caso emblemático de esos ególatras del «viernes negro» que gritaron contra la manipulación del PP en TVE y resultaron ser veneno para la audiencia por su desenfrenado activismo a favor del PSOE y Podemos.

López fue la gran apuesta de Enric Hernandez, el director de Información y Noticias de RTVE colocó ‘de dedo’ por Moncloa y también en desgracia: la nueva dirección ha relegado a dirigir el apartado digital de la entidad en Cataluña.

Apodado ‘Isobaras, la elección del meteorólogo para presentar Desayunos TVE Fue precedido por un fuerte escándalo resultante de un expediente abierto en su contra en 2014 por utilizar recursos públicos en una empresa privada «fachada».

López, quien fue jefe del Departamento de Información Meteorológica de TVE, y su número dos, Albert Barniol, fueron denunciados por utilizar los costosos recursos del canal público para fines privados y a espaldas de la dirección. López fue sancionado con 20 días de empleo y salario.

Las entrevistas de López con dirigentes del PP y Vox son dignas de una tesis doctoral sobre manipulación de información. Tanto es así que la Junta Central Electoral amonestó a Mónica López por su entrevista con Rocío Monasterio.

La JEC dictaminó que López dedicó 11 minutos y medio de los 13 minutos y medio que duró la entrevista a estos temas, y que en ese momento «mantenía un tono de reproche y desaprobación, tomando posición, por momentos, en contra de la entrevistado.» .

Otra polémica que la puso en la cuerda floja fue la etiqueta «Leonor se va de España, como su abuelo», que generó un gran revuelo en las redes sociales y terminó con el despido del guionista Bernat Barrachina.