Javier Cortés, presidente de Vox SevillaEl miércoles se refirió a la intención de la Izquierda Andalucista, un grupo perteneciente a Podemos o IU, de Adelante Andalucía, de crear una República Andaluza. Desde Vox entienden que es una afirmación con la que sólo hacen «el ridículo».

«La izquierda se ha quedado sin lucha de clases, provoca risas con sus dogmas económicos o sociales, y sobre el cambio climático o la confrontación entre los sexos genera estupor. Todo lo que queda es hacer el ridículo con esta afirmación. #»Monarquía parlamentaria en España»dijo Javier Cortés, líder de Vox en Sevilla.

Independencia de Andalucía

Izquierda Andalucista, un partido que forma parte de la convergencia de Adelante Andalucía (un grupo que incluye a Podemos, Izquierda Unida y Anticapitalistas, entre otros)), ha defendido este martes la celebración de un referéndum, así como la independencia de Andalucía y, por tanto, la creación de la República Andaluza.

A través de una nota publicada en su sitio web y difundida en las redes sociales, Izquierda andaluza ha señalado que, a su juicio, «el comunicado de Juan Carlos I anunciando su fuga es la gota que colma el vaso en la gestión del gobierno desde que tuvimos las primeras noticias sobre la corrupción de los eméritos.

Utilizando el contexto actual como excusa, Adelante Andalucía explica que el andalucismo «defenderá la República Andaluza como modelo político de colaboración con el resto de las naciones del mundo, y por lo tanto entendemos que es el momento adecuado para fomentar el debate sobre una un referéndum que nos permitirá conquistar una verdadera democracia«señalan.

Comunicado de prensa

El comunicado comienza diciendo que «la monarquía española es legalmente irresponsable y por lo tanto las responsabilidades políticas sobre la institución deben ser exigidas al Gobierno. Obviamente no considero al Presidente responsable de las fechorías del padre del Rey, pero sí de la gestión de la crisis institucional. generada después de que estallara el escándalo», dice una carta firmada Antuan Vargas, Coordinador Nacional de Izquierda Andalucista.

«La actitud del Presidente del Gobierno es desmesurado desde un punto de vista democrático», continúa la nota, que considera que «limitarse a aplaudir los tímidos gestos de Felipe VI como la renuncia a la herencia del emérito o la retirada de su asignación en los presupuestos de la casa real, constituye una burla a la dimensión de los hechos conocidos». Pero «Sin duda, lo que ya es intolerable es el apoyo a la fuga de Juan Carlos I.»

El comunicado sigue recordando algunos de los episodios más controvertidos de Don Juan Carlos, y también critica la «intolerable tibieza del PSOE en el gobierno, que sin duda también decepciona a gran parte de su electorado». Izquierda Andalucista considera que no estamos ante «un cambio de ciclo, un giro histórico, y las circunstancias y el momento son ideales para plantear un debate sobre el referéndum».

«El PSOE, aunque no por principio, pero al menos en un movimiento estratégico, debe arriesgarse y abordar el debate con valentía», continúa Izquierda Andalucista, que cree que la convivencia con Podemos en el Gobierno, con quien ellos mismos conviven en Adelante Andalucía, puede hacer que el pueblo morado «capitalice el discurso pro-república y expandir su base electoral en el futuro a expensas de los republicanos socialistas».

Por otro lado, desde el punto de vista sociológico, «el cambio generacional debe ser un factor que favorezca el debate». «En este punto la generación milenaria ha llegado a los treinta sin la herencia y el vínculo con el mito de la transición y la contaminación del relato interesado del papel de ‘campeón’ de la democracia de Juan Carlos I», continúa la formación, que considera que los «izquierdistas de la soberanía estatal» tienen la responsabilidad de «presionar a la izquierda estatal del gobierno para que tome medidas valientes, vigilando el papel de Juan Carlos I durante su reinado (permitiendo por ejemplo la investigación en el Congreso) y aprovechando la situación para levantar las bases del debate sobre la monarquía».